Las fiestas del PCE y la violencia "legítima" del Estado
Dime con quién andas y te diré quién eres, reza el dicho popular. Esto ha sido lo primero que se me ha venido a la cabeza al recordar quienes eran lxs que ayer intentaban, codo con codo junto a la organización, que no se colase nadie en las fiestas del PCE. 
Estxs eran nada más y nada menos que lxs encargadxs de usar la violencia legítima que se auto atribuyó el Estado Moderno: las fuerzas de represión. Aun siendo grave esto, lo es aún más cuando esta defensa de la propiedad viene por una de las partes más radicales de las fuerzas de choque del Estado y por ende, de la burguesía, es decir, por el cuerpo de antidisturbios. Todavía es más grave cuando estxs amenazan con realizar cargas a la gente que intenta colarse a una fiesta que sigue la lógica del capital y la encargada del partido más próxima a las fuerzas represoras no sólo no hace nada por evitarlo, sino que les acusa (por lo bajo) de que, tras hacer esfuerzos vanos y no conseguir disuadir verbalmente a la gente, no actuasen con la suficiente contundencia.
Este doble discurso de denuncia de la represión y sustento en ella resulta de un cinismo y doble moral increíbles. No se puede estar en contra del Estado y realizar una defensa a ultranza de sus instituciones: criticándolas cuando interesa, defendiéndolas cuando se necesitan. No se puede luchar contra el enemigo con sus mismos métodos. Aunque bien pensado, ¿es su enemigo un sistema con el que junto a él se intenta reprimir a la juventud hija de la clase obrera?. La lógica me diría que sí, el corazón me dice que indudablemente para ellxs no es así. Por lo tanto es tarea fundamental denunciar alto y claro este tipo de sucesos, las traiciones se deben intentar desenmascarar tan pronto como se pueda.
Si el tema de la venta de entradas en El Corte Inglés fue harto polémico, se queda en una nadería comparado con esto. Apoyarse en que las fuerzas antidisturbios son necesarias porque si no la gente se cuela en tromba es defender aquello a lo que siempre ha dicho oponerse el PCE. Y recalco: ha dicho. A los hechos me remito.
Esta situación me hace recordar la historia y me lleva a pensar en algunas represiones que se han realizado contra la clase obrera por llamados partidos comunistas en defensa de unos dudosos intereses de clase en Estados llamados socialistas y obreros unas veces, apoyando a la burguesía y su Estado en otras.
Un chico que estaba por fuera de la valla dijo: "Bueno, tampoco pasa nada por pagar, que es una fiesta roja". Yo cada vez dudo más que esta gente tenga algo de "rojxs".
* Javier Pérez es militante de Corriente Roja (universidad)







