El resurgir del movimiento anarquista

El 27 de marzo se ha conmemorado el 30 aniversario del mitin de CNT en San Sebastián de los Reyes (Madrid). Con tal motivo la Fundación Aurora Intermitente ha celebrado un acto conmemorativo en el Ateneo de Madrid, el viernes 30 de marzo.
Estos actos de celebración quizás sean porque en el presente no nos va tan bien y por eso tratamos de recordar tiempos pasados en los cuales creíamos que nos esperaban tiempos mejores.
El mitin del 27 de marzo de 1977 fue un acto importante para el movimiento libertario, pues desde la pérdida de la guerra (para unos guerra civil, para nosotros revolución) nos habíamos sumergido en un largo túnel de la dictadura militar- católica, de represión, cárcel y exilio de buena parte de los compañeros libertarios; así como en la frustración de la pérdida de la identidad libertaria provocada por la colaboración con los gobiernos republicanos desde donde no se resolvió nada y sí provocó divisiones internas.
Se llegó a pregonar, incluso, la desaparición total del movimiento libertario, considerándolo una reliquia de la sociedad preindustrial. Con el acto de San Sebastián de los Reyes, una vez más, el movimiento libertario demostró su condición de "Guadiana": otra vez los libertarios volvían a reivindicar un puesto en las libertades formales que ahora, tras la larga dictadura, el nuevo régimen permitía.
Tras las represiones y hasta mediados de los años "50, después de sortear las cárceles, la represión y la división interna, el movimiento volvía a surgir con fuerza en la nueva realidad española con las nuevas generaciones de los años "60.
Se dio un giro, surgían grupos no vinculados a las viejas organizaciones libertarias y, en muchos casos, se convivía con ellas haciendo doble militancia. Algunas veces y por razones de seguridad no se adoptaban identidades históricas por temor a una represión mayor, creando las condiciones para un resurgir y no siempre pensando en las viejas siglas.
En la década de los "60, las ideas de asamblea y autogestión son recuperadas por el movimiento obrero, ideas que habían permanecido latentes en el mundo obrero a pesar de la represión. No es gratuito que hasta los movimientos marxistas adoptaran estas ideas para tratar de manipular el mundo del trabajo. De esta época salen grupos libertarios universitarios y obreros en toda España; en Madrid, sobre todo en El Barrio del Pilar, Vallecas, Moratalaz, Carabanchel... Algunos grupos libertarios crecieron ligados al movimiento cristiano, no por compartir sus ideas sino por la utilización de sus locales. Esta nueva iglesia minoritaria, trataba de desvincularse de la Iglesia oficial que había estado unida al golpe militar. Éramos refractarios a la religión católica, habíamos sufrido su adoctrinamiento obligatorio en las escuelas y en todos los actos sociales en donde estaban omnipresentes. Esta secta católica hoy presiona para recuperar ese pasado que tantos beneficios durante la larga dictadura les produjo. Éramos prácticos utilizando sus locales donde había una cierta permisibilidad para desarrollar labores de captación o, simplemente, de reunión.
Estos grupos, unidos a los residuos del movimiento libertario dividido en diferentes tendencias y formas de trabajar en la clandestinidad, harían que San Sebastián de los Reyes no fuera fruto de la casualidad o las ganas de libertad, como más de uno quería hacer ver. La reunificación en torno a la CNT y la esperanza de que no seríamos domesticados, como le ha pasado a la llamada izquierda, atrajo a todos los que manteníamos la esperanza pues creíamos y creemos en las utopías, en una sociedad asamblearia y de autogestión que empape el movimiento social.
San Sebastián de los Reyes era una pequeña ciudad alejada de Madrid, donde el régimen autorizó el mitin, quedando sorprendido por la movilización de gente y la organización para acudir a dicho acto. San Sebastián, ese dia 27, fue libertario y el régimen se sorprendió de la vuelta de los libertarios y de esa capacidad de convocatoria, así como el resto de las organizaciones de izquierdas.
Quizá, el problema fue que no analizamos, como organización, lo que se venía encima de quienes no firmamos los pactos de La Moncloa, ni aceptamos la claudicación del resto de la izquierda ante las exigencias del régimen para su transformación en "democracia formal".
Se abría la caja de los truenos. Cualquier método era bueno para acabar con quien no aceptara sus condiciones. Pero eso corresponde a un análisis más profundo de lo que pudimos haber sido y no somos. Hoy, el movimiento libertario sigue teniendo en la sociedad una cierta simpatía que la izquierda y el régimen no han podido borrar. Aquel acto, y éste que se organizó en el Ateneo, es un homenaje a todos los que manifestamos unas ansias de cambio.
Mitin de la CNT en San Sebastián de los Reyes / 30 aniversario (1977-2007)
* Eloy Martín es secretario de la Fundación Aurora Intermitente
http://www.diagonalperiodico.net/article3679.html







