Atraie salió a la calle para denunciar el drama social de más de un millón de inmigrantes sin papeles

La manifestación discurrió por una de las zonas con más inmigración de Madrid, el barrio de Lavapies, con una asistencia que rondó entre los 150 a 200 manifestantes. La manifestación estaba convocada por ATRAIE y otras organizaciones de inmigrantes, así como organizaciones sindicales (COBAS) o políticas (Corriente Roja) y apoyada por otros movimientos sociales La plataforma...
La manifestación se caracterizó por su combatividad, pues la escasez de medios era sustituida por la energía desbordante de los inmigrantes, que pese a la ostentosa presencia policial, se incorporaron a la manifestación. Pero también había un grupo importante de manifestantes españoles que expresaban su solidaridad con la causa de los trabajadores inmigrantes sin papeles con su presencia y participación en la movilización.
A pesar que las organizaciones convocantes legalizaron la manifestación, desde tempranas horas de la tarde efectivos de la policía nacional y municipal estuvieron "peinado" la zona, en busca de inmigrantes indocumentados, practicando diversas retenciones y registros. Se trata de dejar la zona despejada de inmigrantes indocumentados antes de la hora de la manifestación. Hubo inmigrantes que permanecieron escondidos en cafés, pero que a la vista de la presencia policial, se marcharon sin participar.
Pero a pesar de todo, hubo otros que desafiando esta actitud policial, se incorporaron a la manifestación. La fuerza coactiva de la represión policial, aunque durante la manifestación sólo fuese visual, no puede parar el descontento y malestar que se extiende cada vez más entre los inmigrantes. Esta manifestación se enmarca en una lucha más amplia contra la política migratoria del Gobierno de Zapatero, que bajo la excusa de la regularización extraordinaria del 2005 pretende esconder una política que es continuista de la que desplegaba el Gobierno de Aznar. El drama social de más de un millón de inmigrantes sin papeles sólo puede ser solucionado con una medida extrema: la regularización de todos los inmigrantes sin papeles, sin las condiciones restrictivas que se impusieron en la regularización del 2005.
Por este objetivo se ha salido a la calle el 31 de marzo, y se volverá a salir hasta conseguir arrancar esta regularización al Gobierno.







