Arganzuela se ahoga por las obras de la M-30

A las obras del bypass sur de la M-30, el túnel de la M-40 con Embajadores y la conexión Estación Sur-M-40, hay que sumar ahora los cortes de las líneas 3 y 6 de Metro. A primera hora de la mañana las paradas de autobús en la plaza de Legazpi están repletas de gente.
Los camiones hormigonera circulan en todas las direcciones y el paseo por las aceras es una carrera de obstáculos. con el cierre del suburbano, toda la zona de Legazpi y alrededores se ha convertido en una ratonera.
Los vecinos hacen especial hincapié en el deterioro de su estado de salud. "Es necesario que se haga un estudio epidemiológico porque esta situación de ruidos constante y alta contaminación está afectando a la gente", señalan.
Si antes de las obras de la M- 30, Arganzuela era el distrito más ruidoso de la capital, "desde que éstas comenzaron, el nivel ha aumentado un 33%".
Menor tiempo de vida
Por su parte, grupos ecologistas han denunciado que el intenso tráfico y las obras de la M-30 restan a los madrileños "entre tres meses y dos años de vida", a tenor de los elevados niveles de contaminación.
Estos grupos extrajeron muestras del aire de Madrid en los seis primeros meses del año y de su análisis ha concluido que sus niveles de contaminación superan a lo permitido por la ley. Un portavoz de Ecologistas en Acción ha acusado al Ayuntamiento de destinar los fondos destinados a los planes para rebajar la contaminación a las obras de la M-30 y de justificar los altos índices de contaminación por el aire venido del Sahara, en lugar de reconocer que los causa el tráfico.
A pesar de este estado de ahogo literal, en el distrito de Arganzuela aun no se ha dando una respuesta social organizada a la situación, salvo la acción de pequeñas plataformas vecinales.







