Anarquistas mediocres, un esfuerzo más si queréis dejar de ser mediocres y pasar a ser anarquistas

Cuando insultáis a los que participamos en la manifestación antifascista "memoria dignidad y lucha" con argumentos inmovilistas, diciendo que "no queremos ser antifascistas", no hacéis más que fomentar que los anarquistas bajemos la guardia.
Cuando llamáis "grupuscular" a las 5000 personas que participaron en la manifestación, os colocáis en el bando de los fascistas y los demócratas burgueses, que dedican su existencia a desacreditar cualquier acción que supere -numéricamente- al absurdo. La CNT en 1936 tenía 600.000 afiliados, y hoy en día los que se autodefinen como anarquistas pero ni siquiera sienten la necesidad de crecer como movimiento (a pesar de que el estado jamás se destruirá por sí solo), no merecen tal nombre.
Cuando decís que los "cinco fusilados no tienen nada que ver con nosotros", os exigimos que maticéis. Los cinco fusilados no eran específicamente anarquistas, pero eran luchadores antifranquistas y revolucionarios, asesinados por la dictadura con el objetivo de callarnos la boca a todos: anarquistas, comunistas, antifascistas y de cualquier ideología que ataque el orden imperante. Los cinco fusilados, en todo caso, no tienen nada que ver con los pseudo-anarquistas como vosotros, que decís que lucháis pero sólo habláis, que decís que sois revolucionarios pero no movéis un dedo para que vuestras ideas sean asumidas por capas cada vez más amplias de la población. Claro, díficil tarea la vuestra cuando os encerráis en el "individualismo" neoliberal y capitalista, disfrazado de anarquismo.
Cuando decís que los nazis "deben ser combatidos en el día a día, sin esperar a fechas señaladas", realmente nos preguntamos a qué esperáis. Quizá esperáis a que los músculos de vuestras nalgas se adormezcan de tanto estar reposando en el sillón y no os quede más remedio que levantaros y salir a la calle a tomar el fresco. Nosotros, los anarquistas trabajadores y luchadores de toda la vida, no vamos "orientando" a nadie sobre lo que debería hacer en el día a día. Simplemente lo hacemos.
Cuando llamáis a la Coordinadora Antifascista "autoproclamados antifascistas de politiqueo y rueda de prensa", entonces nos paramos a pensar. La Asociación de Víctimas del Terrorismo no criminaliza por deporte. Lo hace para provocar la represión; para detener, torturar y encarcelar a quienes alzan la voz más de lo permitido. En esta ocasión colgaron a los antifascistas el cartel de "terroristas", para abrir la veda de caza. ¿Sabéis porque la convocatoria del 19 de noviembre saltó a los grandes medios de comunicación del poder y por qué la Coordinadora Antifascista convocó una rueda de prensa? Obviamente porque las miles de personas que participaron en la manifestación, lo hicieron bajo un lema muy peligroso:
"Ser antifascista hoy significa seguir combatiendo a la barbarie. A la de las bandas nazis en las calles, pero sobretodo a la barbarie del sistema, a la que reparte hambre, guerras, precariedad y represión. Somos antifascistas porque somos anticapitalistas, porque entendemos el fascismo como la expresión más terrorista del capitalismo." [ver comunicado completo]
Los anarquistas revolucionarios estuvimos presentes por este motivo, no por otro. CNT estuvo presente demostrando que aún quedan muchos anarcosindicalistas con las ideas bien claras. Pero vosotros, cuando hay lucha, os quitáis del medio llamando "demócratas" a los luchadores, en vez de construir alternativas y meteros de lleno en la brecha a radicalizar los procesos. No sóis anarquistas, sois una cuadrilla de cobardes. Sois pequeño-burgueses disfrazados de ácratas. Sois gente que vive bien y que reenviando mensajes de e-mail de las luchas que no protagoniza, duerme tranquila.
Cuando decís que la Coordinadora Antifascista, que colocó 5 banderas rojas y 5 banderas negras (como símbolo de unidad entre anarquistas y comunistas) en la cabecera de la manifestación, no es más que "izquierda extraparlamentaria y burocrática reconvertida en ciudadanista y neodemócrata que busca clientela joven y rebelde", nos dejáis en ridículo a los anarquistas que además de creer en la lucha de clases y en la revolución, trabajamos activamente para construir un movimiento de masas que avance hacia la destrucción del estado. Eso no significa que vamos de la mano con cualquiera que nos la tienda, significa que somos actores y no espectadores, que nos esforzamos por levantar alternativas sin reducir nuestra acción a pisar los proyectos de aquellos que, desde sus propias posturas anticapitalistas y pasando por encima de la criminalización mediática, abren espacios de lucha contra uno de los tentáculos del capital: el fascismo.
Klinamen y La Haine, no déis espacio a los que, en nombre del anarquismo (pero al mejor estilo autoritario), dan órdenes e insultan a los que luchamos por destruir el estado.
Descerebrados, quedaros en casa. No os necesitamos. Nosotros somos anarquistas, antifascistas y revolucionarios.







